El Extraño Viaje del Dr. DJinjik
El Extraño Viaje del Dr. DJinjik
Dedico este cuento a todos ex-yugoslavos, y a todos aquellos exiliados por razones políticas.
(extracto de "Los Amigos del Juez", biografía no autorizada, inspirada en el Dr... )
"...Hay algo curiosamente significativo en el uso que hace el periodismo de sus relatos biográficos. Nunca piensa en informar sobre la vida sino cuando publica la muerte.Y aplica este procedimiento a los individuos así como a las instituciones y a las ideas. Después de la Primera Guerra Mundial nuestro publico empezó a hablar de naciones de toda laya que se habían emancipado; pero nadie le había informado sobre que hubieran sido esclavizadas. Se nos convocaba a juzgar la equidad de las soluciones cuando nunca se nos permitió ni oír siquiera palabra cuando la existencia de conflictos..."
G.K.Chesterton.
Cuento-ensayo
...¿Puede acaso un hombre que trabaja con todo su cuerpo... vivir diariamente con una hogaza de pan... sin que sea un monje tibetano..?...
...En China o en Tailandia, en Pakistán o en Bolivia, o en África, los jornaleros de las cosechas de amapolas, de arroz, de algodón, o de coca, ganan un dólar por día...O menos...
-Informaba y comentaba un periodista en una radio latina, entre las noticias de la semana-
...en las grandes urbes, la esclavitud encubierta tiene un perfil distinto pero igualmente deplorable; los obreros de los talleres de calzado deportivo de marca, o de indumentaria general, andan con sus lechos a cuestas porque en la mayoría de los casos, si se ausentan por muchas horas, no recuperan el empleo...Otros están esperando sus turno de subsistir...
-continuaba relatando el periodista...
...
Y si se resisten a cumplir con los términos y condiciones del soborno y/o la usura, o los diversos modos contractuales que pautaron al aceptar estas especies de empleos, muchos de ellos son humillados por sus jefes de turno, y algunos, torturados por aquellas fuerzas parapoliciales que integran esta mafia territorial; siempre amparada por letrados, o caranchos asociados ...´
-concluía Djinjik, encimando sus palabras sobre el relato del periodista de radio.-
-Ni en los peores momentos de su vida el Dr. Djinjik perdía sus convicciones humanistas.
Cuando llegaba a un país, por trabajo o negocios, siempre se informaba con medios que expresaran su Lengua (aunque hablaba cuatro idiomas) para interiorizarse del modo de vida del lugar, la moneda en uso, etc. Emisoras de radio que comunicaran cierto asidero de los conflictos, los sociales, básicamente. ; y también los restaurantes gourmets. Por más problemas que rondaran su mente jamás perdía el goce del placebo corporal; aún a contrapelo de la desmesura cotidiana del ritmo social de las ciudades, o del inexorable paso del tiempo...-
“Ayer me preguntaba...
¿Qué he hecho de mis días debajo del sol...?
Cómo conciliar esa premura de la mente, y de los ojos del deseo,
con el ritmo acompasado de los huesos cansados..?
Esqueleto que araña la inexorable gravedad del deceso..!
Descompensación del alma..?!
¿Cómo vencer, sortear, evadir.. todos los destinos inciertos..?
Tenemos que adaptarnos..(piensa)
Lo repito cuántas veces sea necesario, y lo sugiero a mis amigos, lo aconsejo a los más frágiles... aún no hemos vencido la gravedad! La robótica si lo hace..! lo han hecho los automóviles, los satélites, los submarinos, los aviones...Pero no los hombres! Ni el mismísimo Leonardo!
Todos los seres continuamos orientados en el mismo sentido de las perdurables e inconmensurables flechas del tiempo.
En un sueño.. que se repite en las noches de tormenta, un pájaro blanco me lleva de viaje a un jardín de azahares negros, y deposita mis huesos en un nido muy alto...alturas donde las águilas ya no vuelan el alto cielo..No recuerdo más detalles...pero, curiosamente, cuando despierto, vuelvo a percibir el perfume de las flores... negras...
En momentos así, siempre vuelvo a mis refugios..O a mis anhelos, o a mis ansias... Un hombre no puede vivir sin esperanzas...Necesito los recuerdos. Y también el carmesí de los sueños...Ambos alimentan mi espíritu; pero..no mi cuerpo.
¿Todo esto que me pasa, será porque no logro olvidarme de los paseos por Croacia?
Siempre deseo volver a esas playas…Estarán allí todavía...?!” Porque..se me ha borrado la memoria de los pájaros blancos que hacen sus nidos en los médanos... ¿habrán huido a otro continente?
¡Mí querida Yugoslavia... la polución de pólvora y de miedo también ha erosionado los nidos de tus aves! Aún así, tus cigüeñas me acompañan por todos los planetas y satélites de mi universo.
¿Será por éso que me gustan los aeroplanos.. los ultralivianos..?.
Somos Uno con sus alas, somos el motor y el timón, casi al mismo tiempo...Y dependemos del viento caliente...como tus cigüeñas!!.”
-Stjepan Djinjik contemplaba absorto a través de los vidrios de una de las ventanas más amplias de la casa, las paletas de los árboles ocres salpicados por las primeras nieves del otoño, mientras se disponía para salir a la calle con un echarpe de lana de conejo que le habían regalado unos amigos noruegos para su cumpleaños.
Fuera de la casa, el paisaje era otro. Los vidrios -empañados- dibujaban a un hombrecito enjuto, que vestía una toga amorronada, rodeado por ramas, con pájaros diversos, que sobrevolaban la cabeza de una estatua de madera de San Francisco que estaba emplazada en el parque de Stjepan.
”Me encomendaron viajar a áfrica…! Tendría que pronunciar mi voto y no quiero ir a ese congreso. Las mayorías parlamentarias de los estados de la unión ya dijeron que no van a reconocer los derechos de los descendientes de esclavos africanos y, que sus aliados tampoco. ¿¡Para qué voy a ir!? Para que todo el mundo siga pensando lo mismo, que soy loco y que no me hago entender. El tesoro seguirá dibujando los números de una deuda que no es real y las corporaciones no van a abrir el grifo, por ahora. ¿Era esto lo que había olvidado…quién más sabe sobre la estrategia de esta corporación? ”
-Aunque Djinjik no fuese al congreso de África igualmente estaba obligado a viajar por circunstancias ajenas a sus planes, y porque se le hacía prácticamente imposible rechazar la invitación que le había hecho la universidad de Bolonia ya que la distinción Honoris Causa por su aporte de restauración de la literatura medieval le abriría las puertas de la Sorbona y de Salamanca que, si bien ya eran pluriculturales para con los contratos laborales de intercambios de la Unión, en los últimos años también habían ingresado más docentes del continente americano, siempre que poseyeran la doble nacionalidad. En relación a esto, Stjepan había confrontado criterios de políticas migratorias de algunos países de la unión que “permeaban” transacciones de bienes raíces para adquirir bosques autóctonos con lagos y ríos en la Patagonia Argentina, en operaciones hechas por cónsules, vicecónsules o embajadores, o parientes de la nobleza snob, con doble nacionalidad. En Estados Unidos la venta de tierras es sumamente restringida por ser considerada insumo estratégico.
Si bien lo intentaba, y a veces ensayaba otro modo, a Stjepan le costaba obviar o despersonalizar el estilo de sus discursos.-
”Está claro que a 200 años de las gestas revolucionarias de algunos países de América del Sur las políticas colonialistas se han fortalecido aún más a través de sofisticadas leyes cipayas internacionales que continúan favoreciendo a las principales potencias mundiales. Mi gente paga el valor adquisitivo del euro de los europeos para que ellos se alimenten con calidad pero a los míos no le queda suficiente cambio para comprar el pan y la carne”- había vociferado con angustia en uno de sus últimos discursos en una de las sedes de las Naciones Unidas en Berlín- “…En mi agenda debe estar el nombre de esta secta, qué ha pasado con mi memoria, no es tiempo de renuncias, ni de recelos, ¿¡Por qué no lo recuerdo..!?
El estado-nación que yo aprendí en la universidad pública dista mucho de ser el estado que se nos quiere vender o imponer hoy. Se pagan precios muy caros (mayormente la población), por las incongruencias que cometemos como hombres públicos. Tampoco el estado-república que idealizaban, promocionaban y vendían Stalin, o Lenin, no eran los mismos que se traducían en los hechos. Parece que todas las historias oficiales de los pueblos están mal traducidas, mal interpretadas y mal contadas; conforme a derecho e intereses de sus gobernantes.
El holocausto judío no pudo haber eclipsado la colectivización forzosa y el genocidio ruso. Uno de los crímenes más grandes de Stalin fue la muerte de cuatro millones de niños y millones de adultos. ¿Quién fue peor, Hitler…? Uno está omnipresente en la gente y el otro no. Hitler no es fascinante pero Lenin y Stalin si lo son.
El estigma, la xenofobia o discriminación que padecen las poblaciones, ya sea de idiosincrasia religiosa o dogmática o de género, o de raza, no exime a nadie de culpabilidad, flagelo y consecuencias sociales permanentes.”
-Aquél día había un ligero presagio en el corazón de Stjepan que no le permitía concentrarse en la lista de prendas y libros que debía empacar para llevar en su viaje. Era la primera vez que no conocía el destino, y esto lo ponía ansioso. Le habían comunicado que se trataba de un contrato de fideicomiso con una empresa muy importante, y que por estrategia y protocolo, se lo explicarían camino al aeropuerto. Sólo le habían adelantado que serían aproximadamente ciento veinte horas de viaje, incluidos mar y tierra, que sus honorarios serían cubiertos en el primer destino del trayecto, y que en ese lugar se le entregaría un mapa guía con el destino final.
Los misterios casi nunca abrumaban a Stjepan, sino que, hasta le parecían cándidos acertijos donde podría probar su capacidad de supervivencia. Stjepan Djinjik poseía un espíritu entrañablemente desafiante. Recuerdo que cuando le propusieron el primer nombramiento en los tribunales federales, antes de aceptar, exigió que lo sometieran a todo tipo de indagatorias, calificaciones y consenso político y jurídico, de forma pública y mediática, y presentó-sin que se la pidieran-una declaración jurada de su patrimonio financiero.
Aquél día, mientras Stjepan corría las puertas del placard, para buscar un abrigo impermeable, yo intentaba imaginarlo en alguno de esos sitios, lejos de su casa,( y de mi) donde solía hospedarse, y pensaba qué palabras me hubiese dicho en ese momento:
”Ya oscureció, Nancy…yo hago las valijas.”
Y tampoco puedo dejar de pensar qué le habría dicho yo…:
“Las medias de lana y el salto de cama japonés están en la lavandería. Yo voy a escuchar todos los días los mensajes del contestador. Si alguien quiere hablarte con urgencia., te aviso enseguida...
Y también le recordaba que los anteojos para leer que él siempre dejaba en…seguían en el mismo lugar”
“Capacidad de resistencia a las adversidades y creatividad para la adaptación a los cambios bruscos son los principales atributos sociales que tenemos. Igualmente son talentos y virtudes que no alcanzan para visualizar bloqueos financieros o derechos patrimoniales, bien adquiridos. Nos quieren vivos. Saqueados y sometidos, pero vivos. En el Caribe dicen que existió un tratamiento terapéutico de ciencia alternativa que los brujos zombis le daban a los esclavos africanos cuando llegaban a las islas caribeñas: para desarticular cualquier intento de sublevación contra los colonizadores, los brujos identificaban a los príncipes de la tribus y les punzaban algunas arterias de las coyunturas de brazos y piernas para que disminuyera el ritmo del flujo sanguíneo del corazón, y como consecuencia, la capacidad de reacción espontánea y el reflejo de los signos vitales.
Pero en este nuevo milenio la guerra bacteriológica ya ha empezado a ensayar sus pruebas y errores. Las cepas virulentas de las gripes están mutando rápidamente y provocando reacciones incontrolables, vacunas que estarían ocasionando alteraciones psíquicas una vez administradas las dosis en algunos sectores de la población ” (experimentando tal vez..?)
Estos diarios amarillistas no paran de dar malas noticias y siempre obvian las fuentes. Todo podría ser un cuento de terror futurista o de ciencia ficción, chino o japonés."
Lamentablemente Djinjik sabía que solo no podría hacer modificaciones trascendentes en las políticas de prevención. Y no contaba con muchos adeptos a sus principios de equidad social.
El avión que debía abordar Stjepan partiría del aeropuerto a las 5 AM., y se realizarían dos trasbordos y tres escalas en su ruta de vuelo, antes de llegar a su destino. En una de las escalas estaría varado 48 horas, lo que le permitiría conocer la ciudad y dormir en una “cama de verdad”, como siempre decía cuando permanecía muchas horas sobre una aeronave. Y esta vez, curiosamente, los sueños o pesadillas sobre aviones eran recurrentes..
“Una avión muy extraño…no era de fabricación Norteamericana, no era una aeronave teledirigida, se parecía a una especie de dragón, daba cierta impresión. Era una imagen fabulosa, como una valkiria”.
Luego, cuando después de un largo viaje se reunía con sus amigos, y de pronto alguno de ellos le comentaba que iba a realizar una travesía en avión o en barco, les hacía sugerencias en el tono y en la semántica de los guías turistas, pero con anécdotas propias.
Siempre lo esperábamos con ansias porque era casi seguro que nos había traído un souvenir de algún lugar exótico, o “esas historias locas” de esos particulares viajes. Solo que esta vez se trataba de un viaje no deseado, no esperado. Cuasi Involuntario.
“Cuando llegas a una ciudad en un país donde nunca antes has estado, para empezar a conocer alguna característica de la gente del lugar, te recomiendo- además de escuchar radios locales, y mirar la TV -, empezar por un restaurante autóctono y elegir el primer plato del menú, y el postre de la casa. Luego, como no eres habitué de su comedor, el dueño mandará a preguntar si estás satisfecho y te ofrecerá otra porción como gentileza de la casa. En las grandes capitales es distinto, el chef te observa el rostro desde el ojo de buey de la puerta de la cocina para captar alguna reacción o gesto de aprobación o de lo contrario. Me divierten los grandes chef. Después del primer bocado, me limpio la boca, dejo la servilleta sobre la mesa y corro el plato unos centímetros hacia adelante, lo que provoca una instantánea visita del mozo preguntando si necesito algo. En ocasión de un viaje a oriente medio, había pedido una porción de cordero a la menta y como todo “buen sibarita” yo tengo mi propia receta para este plato. Entonces le dije al metre: soy de la revista Delicatesen. Felicitaciones al chef de nuestra parte, pero una pizca de jengibre en la salsa haría muy feliz a mi paladar la próxima vez. Después de un tiempo volví al mismo lugar y mi paladar estuvo agradecido por varias horas”
El crepúsculo abrazaba otra vez los árboles y los edificios con velos purpúreos y dorados. Stjepan se había dormitado sobre una poltrona, con los pies dentro de una palangana de agua tibia, y arropado, cálidamente, por las luces débiles del neón urbano que se filtraban por el cortinado persa de las ventanas.
Aquél día, dos timbres de campanillas se escucharon en la puerta de servicio de la casa. Un sujeto robusto y medio calvo esperaba en el pequeño porche de la entrada con un estuche negro en la mano, y un diario debajo del brazo.
El hombre habría dicho que no había querido "llamar por la puerta principal" porque según algunos allegados a Djinjik, los asuntos personales y privados los atendían por esta otra puerta...Que, por muchos años, casi siempre era una mujer muy amable y de ojos claros, llamada Nancy, quien recibía a las personas...en ausencia -o no- del Dr. Djinjik.
El hombre que se presentó de imprevisto aquél día, abrió el estuche que contenía un par de antojos para leer, miró a lo ojos de la mujer y con un dedo índice señaló las iniciales E.M.D. Calle Pvjol nº 800 P.B...
“Creo que le pertenecen…al Dr...quiero decir, son sus iniciales..” dijo, mientras extendía su mano sujetando el estuche...
Dijo también que los cristales de las gafas ya estaban resquebrajados... Que no era su intención pedir recompensa, que lo hacía porque respetaba el trabajo por la Paz que había hecho Djinjik... Que los noticieros son crueles con los famosos... que el diario decía que el accidente de avión…”
-Perdone sr...-interrumpió Nancy- Creo que debe haber un error. El Dr. Djinjik ya no vive más aquí. Se fue de viaje hace mucho tiempo y luego decidió quedarse a vivir… en,… el extranjero. Seguramente se trata de una desagradable coincidencia. No puedo aceptarle esas…no son sus gafas! No..puedo!. No tengo otra explicación. Buenas noches y disculpe…-Le respondió la mujer, cerrando la puerta tras de si.
Uno de sus más tiernos anhelos de niño era conocer a los cocodrilos. Era el animal que más le atraía a Stjepan...
“Me hubiese gustado tener en mi ADN esa inteligencia celular para adaptarme a los cambios, casi con precisión matemática, como ellos.
Dicen los biólogos que hay una especie llamada el cocodrilo Faraón que se creía extinguida, y que se han encontrado más de cincuenta ejemplares en Mauritania. Que en las épocas de sequía, los adultos se esconden en cuevas de hasta 20 metros de profundas para que los 50 grados de calor no los maten. Los huevos comienzan a romper un poco antes de las primeras lluvias de agosto, como si hubieran sincronizado su propio nacimiento, adaptándose al nuevo hábitat para no desaparecer. Aquí la madre ya no está cerca para acompañarlos o cargarlos en la boca desde los médanos hasta el agua, y sin embargo ellos igualmente encontrarán las cuevas donde están sus padres. Qué ferozmente admirable suele resultar la supervivencia de los animales!”
Autor: mario neira (derechos reservados)

(al que haya leído este cuento) ayudaría mucho a mi estilo escritura que me comentaran su interpretación intelecto subjetiva jaj . mario
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